Respeto a los Derechos Humanos

Definición

Los derechos humanos son aquellos que todas las personas tienen por el mero hecho de existir. Se formulan como normas con un fuerte contenido ético, consecuencias políticas y garantías legales recogidas en los ordenamientos jurídicos nacionales e internacionales.

Desde una perspectiva ética, los derechos humanos se basan en el reconocimiento de la dignidad de la persona y están encaminados a su defensa. Incluyen también las condiciones sociales, económicas y culturales mínimas para que las personas puedan vivir de acuerdo a esa dignidad. Su reconocimiento es el fruto de un proceso histórico de toma de conciencia del valor de la persona, y la consiguiente necesidad de considerar a cada persona como un fin en sí misma, evitando convertirla en un medio para la consecución de otros fines. El significado de la dignidad de la persona se va desplegando en cada momento histórico al reconocer nuevas dimensiones y concreciones.

Desde una perspectiva política, los derechos humanos son una herramienta importante para promover cambios sociales e institucionales. La aceptación de ese marco normativo hace que toda realidad social y política se deba subordinar a la defensa de la dignidad humana. Esa lógica ha llevado a que se desarrollen normas legales que garantizan los derechos humanos y que en nuestro ordenamiento jurídico se sitúan en la cúspide de la jerarquía legal.

Los derechos humanos tienen tres características fundamentales. En primer lugar, los derechos son iguales para todas las personas, ni hay derechos distintos para distintas personas ni hay grados en su reconocimiento. En segundo lugar, son inalienables, las personas no pueden ser despojadas de ellos porque nadie puede dejar de ser humano, incluso si comporta de manera inhumana. En tercer lugar, son universales, porque corresponden a todos los seres humanos en cualquier circunstancia.

Comportamientos asociados

La promoción de la dignidad humana tiene las siguientes implicaciones para los comportamientos de las personas individuales, las organizaciones de la sociedad civil y las instituciones públicas.

Ciudadanía

Los derechos humanos están en la base del reconocimiento de los derechos de ciudadanía. En ese sentido, constituyen la garantía del respeto a la dignidad de cada persona y una plataforma para la realización personal. Sin embargo, es importante señalar que la promoción de los derechos humanos supone para cada persona la asunción de deberes respecto a los derechos de los demás. Por una parte cada persona es responsable de no hacer nada que limite los derechos humanos de las demás personas. Pero más allá de esa protección ‘pasiva’, el reconocimiento de los derechos humanos conlleva la obligación de promover activamente su cumplimiento efectivo para todas las personas.

Organizaciones sociales

Las organizaciones sociales pueden jugar un doble papel en la promoción de los derechos humanos. En primer lugar, son claves para hacer que actores públicos y privados respeten los derechos humanos mediante sus actividades de educación ciudadana, denuncia, acompañamiento de grupos vulnerables y presión política. En segundo lugar, las organizaciones de la sociedad civil, al asumir la perspectiva de grupos ciudadanos específicos, son capaces de ampliar el significado histórico de los derechos humanos y sus concreciones sociales y políticas. Para ser auténticas defensoras y promotoras de los derechos humanos, las organizaciones sociales necesitan asumir el alcance universal de los derechos humanos y trabajar para su disfrute por todas las personas.

Ayuntamiento

Al Ayuntamiento, como gobierno del municipio, le corresponde, dentro de sus competencias, la garantía y el fomento de los derechos fundamentales de todas las personas que conviven dentro de su jurisdicción. El ayuntamiento tiene un papel especialmente importante en promover que se den las condiciones socioeconómicas y culturales necesarias para que todas las personas, independientemente de sus circunstancias, tengan capacidad de vivir de acuerdo a su dignidad.